Profecías no deseadas, hechos consumados.

Profecías no deseadas, hechos consumados.

En estos días, lo primero es el respeto. Nos unimos a las oraciones por el descanso del alma del Papa Francisco, en unión con todos los hombres de bien.
Orar siempre, por todos los que fallecen, y tanto que él siempre pidió oraciones
de todos para que el Espíritu santo le guiara en su labor. Rogamos a Dios.

Pero hay tantas que decir, y necesarias, que esta vez nos vamos a extender mucho. Antes de nada, nada de "vuelve al Padre", porque sólo Cristo volvió al Padre celestial, los demás somos hijos de Dios pero no de santa madre María sin pecado concebida (algo que el resto de religiones y paganos niegan).

No somos quienes para constituir una crítica dogmática, aquí podemos opinar.
Pero nuestra palabra no es ley, ni dogma. Tampoco la era como tal la del Papa.
Pero los catecúmenos con su alta formación acaban formando dogma,
y así que siempre las diligencias legislativas en cualquier caso sólo pueden llevarla,
con éxito y firmeza, quienes están formados, y trabajan inspirados por el Espíritu Santo. 
Y no se puede renegar en ello de un Papa, otra cosa son sus opiniones personales. ha sido uno de los papas más polémicos en sus posiciones claramente partidistas y políticas, como jesuita impregnadas de un sentimiento izquierdista, del que siempre han hecho gala en América los jesuitas.

No podemos evitar criticar los hechos. Y los hechos son que estos últimos años,
queramos o no, la Iglesia ha ido en declive, pero sobre todo el mundo entero.
Las concesiones al globalismo tiránico, hincando rodilla ante los poderosos,
dictadores criminales, comunistas, masones, no ha sido sólo un gesto.
Es un hecho y lo demuestran tantas condolencias de hipócritas anticlericales,
que siguen decididos a destruir toda humanidad, no sólo la idea de Dios e Iglesia.
Cuando personajes así, como del criminal gobierno de España, hablan así, mal.
Personajes que atacan a cualquier individuo que no comulgue con ellos.

Ha sido el papa del intento reformista, bienintencionado o malinterpretado.
Sin dejar un gran legado, y los medios progres haciéndose eco de comentarios.
Los comentarios no son dogma de fe, nunca lo son salgan de quien salgan.
Como tampoco una homilía marca el camino a seguir, ha de ser germen de reflexión personal. En cualquier caso sólo se han empleado para acallar la autoconciencia por parte de los progres, estos ávidos de reafirmarse en falso.
La seudo-integración de los homosexuales en algo totalmente falso,
no llegando a declarar más allá de la apertura, la apertura es un término confuso.
La homosexualidad no está admitida más que como pecado, por impuro,
como toda práctica sexual y lujuria (en ello pecadores hay en mayoría).
La gente mundana si no admite que le dejen libertad para "amar",
reniegan de cualquier cosa, hasta que alguno quizás descubra el porqué de.

La inmigración como caballo de batalla de una proclama de buenismo, 
los progres tienen cierto complejo de culpabilidad... ¿o eran los anglos?
La aceptación de la multiculturización implica la integración total y la suma,
en conjunto para favorecer a las naciones sin cambiar su identidad.
la imposición de la inmigración ilegal irregular conduce a desastres,
individuos desarraigados sin patria ni identidad, sus hijos nacidos en occidente,
no se identifican con la nación de nacimiento y llevan a la anarquía interna.
Exigirán leyes propias del medievo en el caso de los islamistas,
los hispanoamericanos deslocalizados, tienden a recluirse en las bandas delictivas,
La postura del Papa Francisco no ha sido clara, dentro del infantil sigma,
de todos somos hermanos y hemos de acoger, cierto a medias.
Debemos acoger y ayudar a quienes necesitan, no malcriar a delincuentes.

El cambio climático, esa enésima reencarnación del positivismo que sigue queriendo tapar la luz de Dios con un dedo, en donde se nos presenta al hombre (la humanidad, venga, no vaya a ser que haya algún feminista ofendido) como el culpable de la destrucción del planeta, poco menos, y al mismo tiempo como un coloso capaz, con el sacrificio de todos por supuesto (de las masas esclavas), de encauzar la situación. Como si acaso pudiéramos predecir con total exactitud la meteorología, sin fallos. Como si pudiéramos contabilizar la composición completa de elementos de la atmósfera, a lo largo de las capas y lugares, de todo un gran espacio difícil de abarcar en la imaginación.

Todo ello en suma es un estúpido ejercicio de soberbia humana, uno de los peores pecados capitales que conduce al hombre directamente a la destrucción y al infierno. Y nos conduce a desastres tras desastres.

La pesadilla de la plandemia, aquel criminal ejercicio masónico de genocidio,
gestado desde China, e importado en forma mediática como pólvora. Todo lo que vivimos fue absolutamente grotesco.
El Papa en aquel entonces, alineado de nuevo con los poderosos, con la masonería, calificaba la vacunación como un acto de amor. Vamos a pensar en la ingenuidad, del corazón de quien aspira a hacerse un niño para entrar en el reino de los cielos debe haber confianza y esperanza, pero la sabiduría que nos da la edad y el entendimiento desde lo divino nos debe hacer enfrentar los hechos con previsión y precaución. Fue un grave error mortal espolear a la gente a la vacunación masiva, los hechos consumados de nuevo, muertes súbitas, cánceres, enfermedades en aumento a todos los niveles y edades. No es bueno.

Profecías no deseadas, hechos consumados que nunca quisimos ver.
Al vulgo le gusta oír sandeces, creer en brujerías o hechicerías malignas.
Entregados a pensar en la vida como una película de terror, como si eso fuera,
y no hubiera consecuencias de los actos, y de los actos de fe.
Malinterpretarán las profecías de San Malaquías, quedándose con lo del papa negro. 

Ante los actos y opiniones del papa Francisco, el clero adopta una actitud de conformismo infantil. O eso parece, que ya no es sólo esos laicos que sintonizan la voz del papa como su político de cabecera. Parecen abrazar sus palabras como si fueran feligreses socialistas oyendo al presidente. Es el Papa, pero de nuevo la sabiduría obliga a meditar. Un cura siempre debe observar la palabra de Dios y regirse con la propia responsabilidad que tiene. Como nos pasa exactamente a todos los demás.
Dios nos va a pedir responsabilidad de nuestros actos y declaraciones, a todos, sin que la obediencia o el seguidismo sean eximentes. El desconocimiento si acaso puede serlo, en la justicia humana del mal, jamás lo es.

Puede producirse un cisma si no se encamina el curso natural, se retoma la liturgia,
desde un punto de vista tradicional, de sacralización y respeto.
Si no nos hacemos respetar, en la vida los demás no nos tendrán ningún respeto.
El corazón de Cristo ha sido malogrado por tanta profanación barata de ideas,
de un fraude de aperturismo, que no ha logrado más que alejar a la gente.
Los ateos nunca pisarán la iglesia, los agnósticos pierden el respeto, los fieles,
divididos, tratarán de hacer caso a sus propios instintos, y tanto que se perderán. 

Cónclaves, que no nos engañemos con cuentos de hadas del Espíritu santo, 
en la democracia interna del Vaticano cuentan más las ideas de los hombres,
que la sagrada voluntad de Dios. Ideas mundanas tantas veces salidas del mal.
Los intereses particulares y ciertas ambiciones no son lejanas de los cardenales,
precisamente el diablo ataca siempre en donde más pureza hay, y con más saña.
No podemos hacer elucubraciones de qué pasará, me parece repugnante que la inteligencia artificial se pretenda jugar con ella para elucubrar sobre cualquier cosa, sin mayor respeto, y sin la precaución de consecuencias futuras.

No podemos evitar recordar a Benedicto XVI, y aquellas extrañas circunstancias que le llevaron a convertirse en el primer papa "emérito" ...no nos gusta esta palabreja tan estúpidamente empleada, pero no se nos ocurre sustituto a tal aberración... bueno sí, vamos a decir apartado por la fuerza. Recluido el resto de su vida sin poder hacer actos públicos, como si su voz no mereciera ya ninguna consideración. Casualmente apartado por quien ya fuera su rival en 2005.
Fue un gran hombre de la Iglesia, y entregado a los jóvenes, nunca podremos olvidar el gran fenómeno que supuso su visita a España en 2011. En aquel entonces TODOS los progres (también los "católicos") no pararon de criticar y condenar el supuesto despilfarro que supuso el gran acto de la jornada por la juventud en Madrid, típicamente un acto de perrería política porque en la comunidad de Madrid estaban los "fachas". 

Juan Pablo II, que fue una elección inesperada como lo fue su predecesor,
dejó una gran huella por encima de lo que nadie habría imaginado.
El papa viajero, el incasable hombre, santo de la Iglesia, que continuó un legado de lucha desde su Polonia natal, dominada por una terrible desacralización.
Dominada por la tristeza y la tiranía comunista, en donde la iglesia polaca cedía a las exigencias del gobierno de turno, como ha pasado en tantos países.
Aquella Polonia comunista en donde se prosiguió el asesinato de curas entregados a dar esperanza a los polacos frente a las desafecciones personales de una sociedad vacía de moral, entregada a la muerte del alma, como en España.
Juan Pablo II sufrió en sus carnes, la enfermedad hasta el final, y aún siendo un hombre atlético de joven, y de aquel criminal atentado alentado por los masones.
Atentado que muchos anotaron en la lista de la URSS, supuestamente preparado por agentes búlgaros, los matones favoritos del KGB, pero hoy día sabiendo que había cardenales masones que lo querían eliminar ya no creemos en ello.

En el mundo sobran hipocresías, egos personales, creencias banales mundanas.
Necesitamos más amor, humildad, y auténtica pobreza de alma, no sólo material, un espíritu colectivo, familiar, cercano, de entrega al prójimo.
Occidente tiene mucho que aprender de otras antiguas naciones.
De donde no debemos aprender es de los medios, del capitalismo neoliberal,
de la masonería globalista, de las sectarios en general, de los ateos, de todos aquellos que ni comen ni dejan comer; de todas esas lápidas blancas, tan impolutas y vacías de sentimiento, espíritu y amor, que sólo farfullan para encadenar al débil y debilitar al trabajador, pretendiendo eliminar a los emprendedores, para sustituirlos por patraña subvencionada inútil.
Nos sobran ignorantes. Nos sobran egoístas creídos. Nos sobran 
Nos sobran vagos orgullosos de ello. Nos sobran tiranos en definitiva.

Pase lo que pase en el cónclave, deberemos seguir siempre en nuestra lucha.
Es una cuestión de fuerza moral personal defender la fe desde dentro.
Y siempre en respeto por los demás. La Iglesia somos todos.
Un recuerdo por los afectados por el reciente apagón general en España.
Ya hablaremos sobre ello, aunque no hay mucho que decir. ¿O sí?


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