Santos inocentes, ahora todos somos los niños de Belén
Santos inocentes, ahora todos somos los niños de Belén Un sinsentido hemos presenciado en estos últimos años, tan de poco sentido común que incluso desde estas líneas hemos cometido errores. No es que haya arrepentimiento porque nunca faltó la buena fe, pero pasado un tiempo las cosas más cristalinas se ven y preciso es enmendarlo, pues el futuro lo marcan las decisiones del presente. Pasado pasado es, pero exige tomar lección. Un error y una trampa. El año pasado nos sumamos al llamamiento del famoso confinamiento. Un estado de excepción encubierto que terminaríamos por denunciar al cabo de un tiempo, viendo las consecuencias. Pero no supimos verlo venir en su momento, ni con toda la magnitud de la trampa. A día de hoy muy pocos lo entienden. Es un doble juego perfecto, nos posicionan en dos bandos, y en cualquiera de ellos nos tiran fuera de la verdad. En ambos bandos apuntan a culpables, unos se acusan a los otros. La realidad es que los auténticos culpables están en segundo plano, ...