Democracia, la voluntad de nadie
Democracia, la voluntad de nadie Quien diría que hace algunos años vivíamos en libertad, lo natural era el respeto y la amistad. Ingenuidad, pues ya había quien hacía proselitismo del falso recuerdo, de una memoria interesadamente confeccionada para el hoy. Era un aviso, no de lo que ellos lamentaban, sin vivirlo, sino de su lado oscuro. La era de los traidores tiranos. Una era en que parece que nada es lo que parece. Asistimos hace nada a un espectáculo más del circo, en que nos hemos convertido. Hipocresía pura. Un puñado de personas sin piedad, con todo el apoyo mediático, tratando de destrozar a la única voz que clamaba en el desierto. Los trovadores ya son meros bufones al servicio del noble. Hasta los amigos se traicionan, quien ayer te amaba, hoy te recrimina por todo lo que él jamás ha sido. Mentiras sobre mentiras, por puro complejo de inferioridad, de envidia, de maldad, por ocultar la pobreza de alma propia. Muchos borregos aplaudiendo, más es sabido que la plebe ...