Cadenas de dolor, engaños que lastran. Santos y fieles difuntos nos miran.
Cadenas de dolor, engaños que lastran. Santos y fieles difuntos nos miran. Las cadenas son algo recurrente hoy en día. Como trenes que vagan. Rumbos inciertos. Parajes desconocidos a veces, incluso ya recorridos. La vida es así y más en nuestros días. La idiotización de la gente, los hace en mayoría seguir las cadenitas que alguno va sugiriendo. Hay otras cadenas menos positivas. Las que nos encadenan del todo. Las que nos fijan a nuestra deprimente crisis, miedos y traumas, otras veces son prejuicios y falsedades, en forma de dogma político totalitario, progresismo. Muchos malvados están unidos al fanatismo político de los progres mundiales. Ya ha pasado un año del desastre de la "dana", riadas provocadas, en Valencia. Certificada una vez más la muerte de la dignidad nacional con más aquelarres. Burdos actos de homenaje con asistencia controlada para evitar abucheos. A puerta cerrada. Aún así, hubo protestas censuradas en los medios. Cierto partido político que siguen hacien...