Nadie pertenece a nadie, solo a la muerte
Nadie pertenece a nadie, solo a la muerte Van pasando los días. Las semanas, los meses....de pronto aparece en tu calendario una fecha pintada en rojo. Cumpleaños. Cumpleaños. Curiosa palabra que no significa nada, es de esas celebraciones que al igual que los entierros no se celebran para uno sino para los demás. La diferencia es que en un funeral no creo que el finado pueda estar presente. Cuando uno va cumpliendo años siente más pereza en prodigarse en ese tipo de celebraciones y simplemente va dejando pasar el tiempo sin ganas de pensar. Porque eso es lo peor, parar un momento y echarse a un lado, para darse cuenta de que no estamos donde nos gustaría. Más bien estamos donde las circunstancias nos conducen. Y las malas decisiones pasadas que tomamos por cobardía, miedo o ignorancia. Siempre soñamos con ser dueños de nuestro destino, pero nada nos pertenece, ni nadie pertenece a nadie, salvo a la muerte. Pues es la muerte la que pone sentido a la vida. Irónico...