Orgullos que esconden miserias

Orgullos que esconden miserias

Hoy, siempre lo mismo, como ayer y como en el futuro si nadie lo remedia.
Hay ciertas nuevas noticias en España que merecen cierta reflexión,
de eso trataremos más adelante por la avalancha de sucesos e investigaciones.
Sería un milagro si el gobierno totalitario no tumba la acción judicial,
de no ser así, podría caer el régimen tras dejar en descubierto al PSOE como organización criminal. Paso a paso seguimos el proceso que será muy largo.

Al otro lado del charco, que diríamos, contemplamos el afán de antiguos pueblos,
que reniegan algunos de la antigua madre patria, España, por autodestruirse.
Méjico lleva años bajo el reinado del crimen, una nación cautiva, esclavos,
viendo a su juventud prostituirse y a sus ancianos desaparecer sin legado.
Y prefieren muchos autoengañarse y aparentar que no pasa nada.
Ignorar que son principal puerta de acceso de la droga a Norteamérica.
Los culpables son los "gringos", y por desgracia, nosotros los españoles.

Orgullos que esconden miserias, victimizándose de la colonización.

Victimizándose, que es la forma en que todos los necios esconden sus miserias.
Cuando una persona o una nación no prosperan, siempre es culpa de otros.
Nunca de ellos mismos ni de cómo administran sus fuerzas, medios y tiempo.
Progresar no es aspirar a riquezas de otros, progresar es autorrealizarse.
Cuando Hernán Cortés llegó al continente, quemó sus naves, para no volver.
Sus hombres tuvieron que quedarse con él. Eran aventureros fuera de España.
No eran santos, pero por tradición hicieron lo mejor para los indígenas.
Los guiaron para enfrentar a sus tiranos, y España sacó rédito de ello.

Que tengamos que soportar que el propio rey de España se someta a humillación.
Humillación de toda la nación a admitir por buenas mentiras de la leyenda negra anglosajona, en boca de infames elementos sin oficio ni beneficio.
Que tengan de presidente, a una hija de emigrantes extranjeros, sin sangre mejicana, hablando constantemente de un pasado cruel a manos de los españoles. En vez de trabajar por solucionar los problemas del país.
La realidad es que son esclavos del narcotráfico.
Los cárteles votan por muchos, e imponen a sus candidatos. Antaño era el PRI.

Orgullos que esconden miserias, buscando más culpables.

El maligno Trump, siempre les encantará buscarse al más alejado de sus sectas.
En donde trabajan para solucionar los problemas de un país, haciendo ruido,
de cara a sus electores, pero con resultados visibles. 
No se trata de alabar a nadie, ni Trump es el salvador del mundo, acaso de EEUU,
ni Hernán Cortés se sacrificó por los indígenas, ni mucho menos Colón era bueno.
En conjunto, dentro de lo que fue la España, nuevo imperio, se trabajó guiado por la mejor tradición cristiana de decencia y honor, y con mucho respeto por la vida.

Mucho de lo que todavía tienen que aprender en EEUU, y de que ellos mismos también forman parte de los virreinatos españoles, gran parte de EEUU lo fue.
Y España apoyó la independencia de EEUU activamente, con ayuda militar.
España dio vida a Méjico. Méjico nació del virreinato, y por la conservación de la independencia del espíritu español frente a una corona que se rindió a Napoleón.
¿Qué culpables quieren señalar los dirigentes que reniegan de España?
Cualquier culpable les es válido, siempre con la complicidad de un borbón,
y con el apoyo del socialismo español, de lo que ya es vieja maligna tradición.

Orgullos que despiertan patria, sacrificios sin soberbia.

El contraste, con una nación Argentina que a pesar de la censura del socialismo a lo largo de décadas, recuerda su guerra patria en Las Malvinas, cuando se pretendió hacer efecto lo que por derecho internacional debería haber llegado.
La defensa de la unidad territorial nacional.
La patria invadida hace un siglo por los ingleses.

Entonces no vacilaron los políticos de la antigua potencia de ultramar en enviar una expedición de "recuperación", a pesar de lo absurdo de la empresa y la distancia, y sin contar con la heroica defensa argentina. Ganarían aquella guerra, pero perdieron en el camino, mientras Argentina puso sus mártires militares en combate y ganaba esa batalla moral.

La diferencia entre un pueblo que se somete al anglo, al narco y se queja contra quienes le dieron su patria y vida, frente a otro que hizo lo que pudo por defenderse de ese mismo invasor. 
Poco argumento tienen los mejicanos que persistan en seguir siendo esclavos.



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