La soledad del sinsentido
La soledad del sinsentido
Otro verano más que pasa por vivir sin disfrutar, lejanamente.
En donde algunos pueden disfrutar ajenos de la realidad circundante.
Los que siguen trabajando, sufriendo la supuestas oleadas de calor.
Realmente lo de siempre, pero agravado por esas gentes maliciosas.
La maquinaria de propaganda sigue su curso. Una celebración, una polémica.
Lo importante es siempre ocultar los hechos más graves y urgentes.
Naciones endeudadas y arruinadas a perpetuidad. La gente pasa.
Todos se fueron de vacaciones, ajenos e ignorando lo que no quieren saber.
La soledad del sinsentido. Una época que vivimos en donde nada es verdad.
Sólo se acepta la propaganda porque no queremos reconocer el engaño.
Nuestra cada vez frágil moral nos lleva a ello. Humillante que nos insulten,
nos tomen el pelo como a tontos, nos vendan golosinas como a niños.
La soledad del sinsentido. Para los pocos que piensan, solos obligados son.
El resto con su rutina de costumbre, el buen esclavo obediente a trabajar.
Finalizaron sus cortas pausas estivales. Vuelven a rendir cuentas al fisco.
Nadie trabaja sin que la mayor parte de su esfuerzo se lo quede el estado.
Y encima, estado les mea encima con mentiras y propaganda dirigida.
La soledad del sinsentido. Para unos circo, para otros frustraciones.
Rodeados de miedo y falsas apariencias, falsas amistades.
De buitres que horadan en la salvación de otros para su interés,
cobrando tributo de enfermedad con cómplices ciegos.
Un día se celebra un gol, un triunfo, al siguiente un circo de polémicas,
arrasa toda celebración anterior. Los enemigos del país anteponen su ego,
para su beneficio económico personal y mediático como mandados.
Mandados del globalismo que todo tritura a su paso, patrias, personas...
Nostalgia obliga, para los pocos que recordamos tiempos mejores.
Tiempos en donde había algo más de escrúpulos y menos guante blanco.
Donde se llamaban a las cosas por su nombre, y no había tanto juez gratis.
Nos obligaban a ser fuertes, porque la debilidad no era virtud nunca.
Cada nación, su gente, su ley, su cultura y su ser. Fuera de ahí no existe nación.
Hay que continuar como siempre, en esa lucha efímera por sobrevivir.
La vida es demasiado corta para vivirla como peleles de barraca.
Por suerte habrá siempre un ocaso, nos queda irnos con honra.
Cabeza alta, sin soberbia. Siempre caminando, sin prisa. Dios nos cuide.

Pues claro que sí... al lado de Dios habremos triunfado. Sólo nos queda pedirle que nos siga cuidando como lo hace hasta ahora, a todos sus hijos, pero en especial a aquellos que deseamos seguir siendo seres humanos; libres y felices. Y santos o nada (dentro de todo lo posible jeje...🙏🏼). Estoy segura de que lo hará, sobre todo si nosotros ponemos de nuestro empeño de mantener el corazón y el espíritu limpio y humilde...dejando a un lado toda soberbia que se nos presente.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte y que Dios nos bendiga a todos siempre!🤗
Fidelidad por siempre 🙏🏼. A nuestro Dios, a nuestro Dios de Amor. Y humor 😜 que no se nos olvide tampoco jejeje... 😊
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