La clave del éxito es fracasar

La clave del éxito es fracasar

Viene el otoño, ya está aquí. Pasó el tiempo estival, y vuelve la rutina.
¿Volvemos a vivir de ilusiones o morimos en ellas? 
Tenemos cada uno perspectivas diferentes de la vida. 

Hay quienes piensan en la vida como un juego de dura supervivencia. 
Suelen ser personas para quienes la vida les muestra su cara amarga,
constantemente sufren y a veces hacen sufrir a los demás, indirectamente.
Víctimas de un mundo cruel que las abandona. A veces de ellos mismos.

Otros piensan en una competición, en donde no hay medalla de plata para el que llega segundo. No dejan nada para mañana, ahorran tiempo de vivir.
Un tiempo que jamás podrán recuperar, como pretender coger mariposas.
Cuando dejen de estar en la cúspide la caída será demasiado para ellos.

Gentes, que en general se desgastan en vida pretendiendo vivir un día más, dejando morir los sueños e ilusiones.
Para ganar hay que arriesgar, para vivir hay que arriesgar. Toda recompensa es para los valientes, gente con coraje, que no ausencia de miedo, sino con valor.
La clave del éxito es fracasar, y ganar tras caerse, levantarse tras la derrota.
Nunca gustar estar de rodillas ni besando el suelo. Sólo para honrar a Dios.

Hay ejemplos de personas que partiendo de la nada han llegado a fundar imperios, fracasando y luchando, con suerte y sin ella.
Otros pudieron fundar plataformas cívicas, desde un megáfono en la calle hasta el congreso, arrastrando a miles de personas en su ideal.
Todos tienen en común que fracasaron en algún momento, error o mala fortuna.
No quiere decir que el éxito llegue a todos y tan trivial. Pocos llegan a perseverar tanto como para tenerlo.

Y tristemente hay personas que prefieren tomar atajo y venderse al mejor postor.
Logran mejorar su situación personal, su economía, y un poco de poder, a cuenta de vaciarse.
No lo llamo éxito. Nunca arriesgaron ni tuvieron el valor de recorrer el camino solos. Caminaron al amparo del capital y la mentira de la manipulación de masas.
Simplemente tomaron el atajo fácil. Y creen que son mejores, y no son más que títeres, fáciles de sustituir, fáciles de silenciar y eliminar. Como hojas caducas.

No seáis como la gente común, sed diferentes. Apasionados e intrépidos.
Nunca dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy, o lloraréis el ayer.
Trabajad con esmero, disfrutad cada minuto, pues la vida pasa como torrente,
de ríos de penas y alegrías, nada queda quieto en esta vida caduca.
Necesitaréis anchas espaldas, forjadas en la experiencia del hastío, envidias 
de quienes os despreciaron y humillaron, después verán el reflejo de su fracaso.

Viene el otoño, ya está aquí. Depende de ti que sea tiempo de frutos,
o tiempo de escasez.





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