La semilla debe morir para germinar
La semilla debe morir para germinar
Pasada la Semana Santa viene a cuento alguna cierta reflexión algo alejada de temas de polémica y actualidad.
Aun con todo es imposible desligarse de la terrible realidad actual.
Más allá de la figura y enseñanzas de Jesucristo, ¿qué significa para tí la frase del título?
Cada cual que reflexione por su cuenta.
Por nuestra parte, hacemos nuestras propias reflexiones.
O posibles interpretaciones.
Pensamos en quien da la vida por sus amigos. Persona anónima o no. Porque todos somos hermanos.
Hay tantos que pasan por la vida sin ser ni vistos, sin hacer ruido.
Unos por humildes, entregados y apasionados, que no dicen no a nada pero sin necesidad de molestar.
Otros por pobreza de corazón, rácanos para los demás, faltos de vida, expertos en esconderse.
De estos últimos los hay que sueñan con la fama gratuita...y suelen ser quienes lo consiguen,
regalando su alma al mal a cambio de nada. Poco considerados con quienes dejen atrás.
Muchos tantos no tendrán recompensa por nada, o por todo si no dejaron nada por ofrecer.
Pensamos en la figura de una persona que ha de hacer un gran esfuerzo por una noble causa.
Algunos verdaderamente humanitarios, creyendo o no en una fe, son partícipes de una fe real.
Ellos están iluminados por el bien, eso es lo que cuenta. Y serán partícipes de lo que desconocen.
Dichosos por puros de corazón, y dichosos quienes respiren de fe a través de ellos. Dios mediante.
Otros en cambio por puro afán de aparentar, y ser aclamados por las gentes. Vacío esfuerzo.
Esos también condenaron su alma a la perdición, por tanto que sus falsas obras provocarán muerte.
Aquellos son quienes están detrás de las catástrofes y guerras provocadas aposta.
No podemos olvidarnos de las personas que están perdiendo sus vidas en los conflictos bélicos.
Aunque desgraciadamente no eligieron voluntariamente ese sacrificio.
La mayoría víctimas inocentes que han sido víctimas de encontrarse en el lugar incorrecto.
Usadas como escudos humanos. Obligadas a trabajos penosos, para un destino incierto.
También los combatientes, aunque los haya que sí eligieron ser mercenarios de causas injustas.
Cada cual será responsable de sus actos, y no del bando al que pertenezca gane o pierda.
La victoria no justifica el aplastamiento, la derrota no acredita la infamia contra el contrario.
Hubo personajes pasaron a la historia por su muerte. Es otra posible interpretación.
Por ejemplo deportistas que dejaron su alma en la carretera o en el campo.
Son muchos y difíciles de enumerar, pero por casualidad de las fechas tenemos en recuerdo a uno en especial.
Hace 28 años harán que Ayrton nos dejó. Atípico creyente, su fe traspasó la barrera de lo inteligible.
Fue fiel a sus principios y gran campeón, implicado más allá de su enorme trabajo en el automovilismo.
Pero por desgracia hasta el mejor piloto se convierte en mero pasajero cuando hay una falla mecánica.
Nadie es más que nadie, y nuestro destino es el mismo. Pero hay que esforzarse en marcharse con honor.
La vida es muy extraña y muy difícil, las personas no somos lo más complicado.
Porque hay personas que tristemente no escapan de su rutina simple, y otras que son muy especiales.
Cualquiera puede nacer, respirar, crecer, permanecer, y morir.
Pero lo más difícil es saber morir, viviendo, en vez de vivir en una vida muerta.
Por eso hay que saber sacrificarse y arriesgar, morir para germinar.
Aun con todo es imposible desligarse de la terrible realidad actual.
Más allá de la figura y enseñanzas de Jesucristo, ¿qué significa para tí la frase del título?
Cada cual que reflexione por su cuenta.
Por nuestra parte, hacemos nuestras propias reflexiones.
O posibles interpretaciones.
Pensamos en quien da la vida por sus amigos. Persona anónima o no. Porque todos somos hermanos.
Hay tantos que pasan por la vida sin ser ni vistos, sin hacer ruido.
Unos por humildes, entregados y apasionados, que no dicen no a nada pero sin necesidad de molestar.
Otros por pobreza de corazón, rácanos para los demás, faltos de vida, expertos en esconderse.
De estos últimos los hay que sueñan con la fama gratuita...y suelen ser quienes lo consiguen,
regalando su alma al mal a cambio de nada. Poco considerados con quienes dejen atrás.
Muchos tantos no tendrán recompensa por nada, o por todo si no dejaron nada por ofrecer.
Pensamos en la figura de una persona que ha de hacer un gran esfuerzo por una noble causa.
Algunos verdaderamente humanitarios, creyendo o no en una fe, son partícipes de una fe real.
Ellos están iluminados por el bien, eso es lo que cuenta. Y serán partícipes de lo que desconocen.
Dichosos por puros de corazón, y dichosos quienes respiren de fe a través de ellos. Dios mediante.
Otros en cambio por puro afán de aparentar, y ser aclamados por las gentes. Vacío esfuerzo.
Esos también condenaron su alma a la perdición, por tanto que sus falsas obras provocarán muerte.
Aquellos son quienes están detrás de las catástrofes y guerras provocadas aposta.
No podemos olvidarnos de las personas que están perdiendo sus vidas en los conflictos bélicos.
Aunque desgraciadamente no eligieron voluntariamente ese sacrificio.
La mayoría víctimas inocentes que han sido víctimas de encontrarse en el lugar incorrecto.
Usadas como escudos humanos. Obligadas a trabajos penosos, para un destino incierto.
También los combatientes, aunque los haya que sí eligieron ser mercenarios de causas injustas.
Cada cual será responsable de sus actos, y no del bando al que pertenezca gane o pierda.
La victoria no justifica el aplastamiento, la derrota no acredita la infamia contra el contrario.
Hubo personajes pasaron a la historia por su muerte. Es otra posible interpretación.
Por ejemplo deportistas que dejaron su alma en la carretera o en el campo.
Son muchos y difíciles de enumerar, pero por casualidad de las fechas tenemos en recuerdo a uno en especial.
Hace 28 años harán que Ayrton nos dejó. Atípico creyente, su fe traspasó la barrera de lo inteligible.
Fue fiel a sus principios y gran campeón, implicado más allá de su enorme trabajo en el automovilismo.
Pero por desgracia hasta el mejor piloto se convierte en mero pasajero cuando hay una falla mecánica.
Nadie es más que nadie, y nuestro destino es el mismo. Pero hay que esforzarse en marcharse con honor.
La vida es muy extraña y muy difícil, las personas no somos lo más complicado.
Porque hay personas que tristemente no escapan de su rutina simple, y otras que son muy especiales.
Cualquiera puede nacer, respirar, crecer, permanecer, y morir.
Pero lo más difícil es saber morir, viviendo, en vez de vivir en una vida muerta.
Por eso hay que saber sacrificarse y arriesgar, morir para germinar.

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