Nunca renuncies a ser genial

Nunca renuncies a ser genial

Hoy escribo estas líneas desde una perspectiva más personal. Todos hemos tenido experiencias en nuestra vida con diversas personas, con distinto carácter, distintas vivencias.
Distintas actitudes frente a la vida.
Raramente ha habido personas que me hayan sacado de quicio, hace poco lo hizo una a la que espero no volver a ver, sin más pena que no siento ya nada. Sin rencor ya.

Si algo no puedo perdonar es la gente que renuncia a su ser. He sido menospreciado, insultado, muchas veces sin causa justificada. La mayor ofensa que te puedes llevar es mirar a los ojos a la persona que te desprecia y ver que no hay nada en ellos, que carecen de brillo, talento. En definitiva, que te ponen a bajar de un burro quienes no tienen nada de qué presumir.
¿Y en qué lugar nos dejan entonces, por debajo de todo?

Está de moda el egoísmo y la falta de originalidad. Todos van repitiendo frases y lemas sin entender nada de nada. No se molestan en entender realmente de la vida.
Está de moda vivir al día sin pensar en nada. Sin pensar en el futuro. Parece que caminamos por finos alambres frágiles, pero sin darnos cuenta de que realmente el día de mañana nos podemos caer.

Ya casi nadie sabe el valor de la humildad. Todas las grandes cosas empezaron desde abajo, de lo poco a lo mucho. Todo árbol comienza desde una pequeña semilla, germina con esfuerzo y crece, tanto que los pájaros se posan en sus ramas.
Y precisamente ahora hay más pájaros que árboles. Los árboles no tienen ya continuación y los bosques menguan. Es una tendencia permanente, el declive. De un mundo maldito que tiende a desaparecer.

Pese a todo, has de esforzarte. Nunca pierdas tu esencia, aunque parezca que nadie te aprecie. Debes sacar lo bueno que hay en ti.
La persona de la que hablaba antes fue el típico caso. 
Como un patito feo la conocí, lloraba en mis brazos cuando la rescaté. Pero cuando sus alas curó al mundo volvió, y tristemente, acabó convirtiéndose en una más. Llegó un momento en que ni ella me reconocía ni al revés. ¿Cómo pude sentir que era distinta? Me engañé y sólo fue culpa mía. 

No podemos ir por la vida sin valor. Y nunca es dinero algo de valor, el dinero es impersonal, no discrimina cómo se logra. Ni el tiempo.
Lo importante es dar lo mejor de uno mismo, hasta llegar a ser el mejor, o lo mejor posible. En el largo camino del autodescubrimiento está la verdadera meta de la vida.
Puedes ser un patito feo que se convierte en cisne. Pero también puedes ser el patito feo más especial de entre todos. Hay personas que dentro de su humildad, hacen mundo.




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