Un país...

Un país...

Un país... En la senda del dolor.
Miles de almas abandonaron su templo en vida. Miles de velas encendidas.
Miles de seres inocentes que murieron por la irresponsabilidad de otros.
Innumerable dolor, millones de lágrimas resbalan por sus tierras.
Nadie entiende el porqué, nadie es capaz de asumir tal pérdida.
Por desgracia, hay quienes no son nadie y su fanatismo les supera.

Un país de irresponsables.
Personas digamos que en su conciencia decidieron perderla. No son de fiar.
Por confiar en quienes el bien desprecian, cometen acto irresponsable.
Por apoyar y elegir a quienes en nombre de nadie tiranizan a quienes no quieren.
Gentes que persiguen también pajas en ojos ajenos, y están ciegos. Desprecio.
Y de todos será culpa, nunca de quienes les sometieron y vaciaron su mente de sentido.

Un país en el que quienes ayer sentían vergüenza, hoy lo dirigen.
Los que ayer gritaban con agresividad, y exigían revolución contra la élite,
hoy son la élite que amordaza a quienes reclaman justicia y libertad.
Los que se aprovechan del trabajo de otros y los silencian. Expropiese.
Y sin embargo ellos siguen jugando a fingir ser víctimas de su propio sistema, el mismo sistema que antes les protegió, y ahora está a sus pies. Mañana también les perdonará.

Un país que avergüenza a quienes lo aman, y se sienten en peligro.
La tiranía pretende destruir a todo aquel patriota, pues quieren un nuevo estado.
Un estado de borregos sin corazón ni humanidad, gente sin valor.
Ruina y miseria, para depender todos de ellos y rendirles culto.
Es por ello que atacan a quienes trabajan y producen riqueza, para incautarla.
Es por ello que predican destrucción, para adueñarse de todo.

Un país que ha perdido la justicia y la separación de poderes.
Jueces amordazados por justicia, periodistas condenados por decir la verdad.
Es delito vivir, es delito morar, es delito pensar y luchar.
Te atormentan y te insultan, y se ríen en la cara diciendo que es mentira.
Otros desaparecen sin dejar rastro, nunca más se sabrá de ellos.
Poca esperanza les queda, mueren incluso antes de que alguien se entere.

Un país de venganza y odio, dominado por alimañas, presa del miedo.
Gentes de genio y furia, que no han dejado a lo largo de los años de enfrentarse.
Gentes engañadas y manipuladas para gloria de las sucesivas élites.
Viven en la miseria moral, maltratados por sus dioses y piden pan.
Incapaces de entender, agreden a todo aquel que no comulga en su mesa.
Un día volverán a perder su alma por defender a quienes mataron su patria.

Ese país se llama España.


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