Un virus fue coronado

Un virus fue coronado

Estamos todos de luto, mientras seguimos preguntando si hay algo de verdad.
Fue noticia en China desde finales del año pasado, ahora realidad en Europa.
Se guardó un imprudente silencio hasta este mes. De pronto sólo se habla de muertos.
Miles de muertos. Se ha despreciado el riesgo y alcance y ahora lo estamos pagando caro.
Imprevisión e irresponsabilidad, por parte de quienes llaman al resto de españoles a ser responsables. Ni los supuestos expertos se salva, pues su sueldo corre a cargo de la élite.
Pocos han estado a la altura. Y muchos que silenciosamente han hecho todo lo posible por salvar vidas, algunos ya no están entre nosotros...

Un virus fue coronado, un insignificante plebeyo que ni siquiera vive.
Un virus, que no es más que una proteína con ADN, por así decirlo un código para fabricar réplicas de sí mismo. Engañan a las células y los producen sin saber que son nocivos.
Tal es el engaño, que ni siquiera es malo en sí mismo. Ni es un virus tan especial. Ni siquiera por ser coronado, pues los virus de la gripe también son coronavirus.
Merecerá un estudio el saber qué factores han hecho que fuera tan peligroso, pero no es letal. Lo letal son las bacterías que llevamos todos dentro, y que aprovechan la villanía del virus que satura el sistema inmunológico para atacar y con sus toxinas envenarnos.

Un virus fue coronado, y mientras en España otros intentan hacer caer la corona.
Un ejercicio de oportunismo político, mientras los hospitales se llenan de muertos, cierto oscuro personaje, que haría enmudecer a los conspiradores de Rasputín, pretende asaltar el poder con un golpe de estado interno. El propio gobierno le sirvió en bandeja la llave de seguridad de todo el país para que pudiera tener acceso a todos los secretos.
Cualquiera que se interponga, será eliminado de su camino. Mientras, silencio.

Un virus fue coronado, mientras ponen coronas de espinas a quienes se juegan su vida.
Miles de sanitarios sin equipos y expuestos a contagios, enferman. Policías que mueren.
También se ponen espinas a quienes se han quedado sin su sustento por la parálisis, pero están obligados a seguir tributando. Unos pocos en cambio, siguen recibiendo su salario pero sin aportar ni tan siquiera unas palabras sinceras de apoyo, sólo soberbia desde sus sillones.
Que maravillosa es esta democracia que regala coronas a todo el mundo, de sufrimiento y dolor y perdona a quienes no han hecho más que daño desde que nacieron.

Desde aquí os llamamos a ser responsables y permanencer en casa para evitar la expansión,
pero no os quedéis callados. Nuestro país nos necesita a todos más que nunca.
Porque si la mayoría no hablamos claro, y denunciamos desde ya a quienes han pretendido coronarse a costa de todos, a quienes han tratado de omitir sus deberes y encima han osado echar balones fuera a costa de otros, no sólo se repetirán las escenas luctuosas, los llantos y la desesperación, es que cada vez serán más y peores las consecuencias.
Porque los necios siempre lo hacen cada vez peor...

D.E.P todas las víctimas de esta horrible pesadilla, y las que por desgracia vendrán después.
En tus manos está evitar alguna más. #QuedateEnCasa pero nunca callado.


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